
La presencia de Mariano Palacios Alcocer la tarde del miércoles pasado en el informe del senador priista José Calzada no es casual.
Mariano regresa en su momento justo. Vinculado con negocios inmobiliarios con la familia del actual gobernador Francisco Garrido en varios estados del país –principalmente en Puerto Vallarta, Jalisco – “Marianito” reaparece con un doble juego bajo la manga; respaldar la candidatura de Pepe Calzada a gobernador, a quien ha venido apadrinando en la política local y nacional, junto y a través del hoy súper-senador Manlio Flavio Beltrones y enviar a su vez un claro mensaje a los panistas preocupados por una eventual negociación nacional que diera un triunfo al PRI en Querétaro: El PRI si gana, negociará y protegerá a Garrido Patrón.
Es por eso que su presencia no es casualidad.
Apenas este pasado sábado 29 de noviembre, en su columna “Serpientes y Escaleras” de “El Universal”, Salvador García Soto aseguraba que el CEN del PAN tenía una “lista negra” de panistas incómodos y que ponían en riesgo la elecciones. En esa lista, se asegura, está el gobernador Garrido:
“Otro empresario es Francisco Garrido Patrón, gobernador de Querétaro, quien se ha distinguido por sus giras al extranjero —lleva más de 20 a Europa, Asia y Estados Unidos—, según dice, para promover inversiones para la entidad, pero sus críticos aseguran que las ha utilizado en beneficio de sus propios negocios que son de los ramos industrial e inmobiliario. La mala administración de Garrido Patrón ha propiciado la resurrección del PRI, tanto así que Fernando Ortiz Arana, Mariano Palacios Alcocer y otros tricolores queretanos han resurgido y hacen proselitismo para buscar un regreso priista en el estado, que es una de las seis entidades que elegirán gobernador en 2009.Lo curioso es que todos esos personajes que son vistos como “lastres” para el PAN en los comicios de 2009 tienen algo en común: sus nexos o afinidades con El Yunque, que sigue siendo el origen de la principal oposición interna que enfrenta el presidente Calderón en su partido” cita el editorialista nacional.
Aunado a ello, los priistas aseguran que el desgaste que tendrá el gobernador Garrido después del mes de febrero, tras su 5 informe, dará oportunidades reales, si no de ganar en las urnas, sí de negociar con Calderón una derrota “a modo” que permita al presidente dar un golpe a los yunquistas y al propio Garrido, con quien, pese a las apariencias, tiene una desgastada relación, luego de que el mandatario estatal apoyó en las internas a Santiago Creel y no a él y reforzar en el último tramo la relación presidencial con el PRI para terminar sin sobresaltos su mandato.
Ahí es donde entraría en acción “Marianito”
Garrido y Mariano tienen, no solo una relación de negocios inmobiliarios, sino de amistad. De hecho, Mariano ha intervenido a favor de varios empresarios para hacer negocios en Querétaro y en otras entidades. De vez en vez se reúnen y el trato público es cortés y ameno. Nada comparado con la que tendría un gobernador proveniente de las diferencias entre un partido “del cambio” y uno corrupto, como el que representaba Mariano.
Garrido sabe que tras el término de su mandato, no solo será recordado como un mal gobernante –debido a sus excesos en el poder, su falta de respeto a los derechos humanos, el peor periodo en la historia queretana de persecución contra periodistas, las dudas en la transparencia del manejo de la obra pública y sus viajes por todo el mundo- sino por los chismes públicos sobre su divorcio y sus problemas personales.
El PRI buscará capitalizarlo, por lo que vendrá a partir del 5 informe, una andanada de descalificaciones públicas y denuncias contra Garrido y su gobierno.
En su aparición pública, Mariano anunció que su partido buscará alianzas con otros partidos. Si el PRI llegará a convencer a Armando Rivera de ser el candidato de Convergencia otra vez a la alcaldía local y de darse la llegada de un mal candidato a la alcaldía por el PAN en la figura de Pancho Domínguez, habría condiciones políticas para que el Acción Nacional pierda.
Si el PRI gana, Garrido no pierde y sería otro sexenio de un ex gobernante impune. Para eso regresa Mariano. Al fin y al cabo, para eso están los socios y los cuates, o no?







