
“En el PAN no excluimos, pero que quede bien claro, tampoco aceptaremos ser excluidos. Si podemos acordar sobre la mesa con claridad, con objetividad y sin cooptaciones lo que es bueno para Querétaro, encontrarán en nosotros colaboración y apoyo.
Pero también, con toda honestidad, manifestamos que no renunciaremos a nuestro derecho de señalar cualquier desviación y de ejercer la crítica para mejorar la política pública. Lo haremos con lenguaje respetuoso, porque sabemos que la civilidad no es señal de debilidad y que la sinceridad siempre es digna de reconocimiento. Esperamos reciprocidad para alcanzar el entendimiento, a partir de la mutua comprensión de nuestras posturas".
El discurso, excelente; la oratoria impecable…..la calidad moral de quien lo afirma…nula.
En su primer discurso como líder de la bancada panista en el congreso local, Ricardo Anaya no hizo más que lo mismo en los últimos 6 años; decir un discurso y practicar otro.
El ex secretario particular y aprendiz de operador político; el principal responsable de la derrota política de su partido, de un día a otro, olvidó su papel de político compra votos y voluntades para adoptar el papel de defensor de la libertad parlamentaria.
Ese mismo, es el problema de otros funcionarios que llevaron a su partido a la derrota con su pésimo trabajo y su actuar. Se habla ahora de la permanencia en el área de re-presión - perdón – de comunicación social del alcalde Domínguez de Arsenio Bañuelos y de la llegada del hermano del procurador Juan Martín Granados, Juan Marcos Granados a la Secretaria de seguridad pública municipal.
Como esos personajes, otros más podrían ser parte de la versión chafa del gobierno del estado que hoy, con una derrota electoral y ciudadana, dejan el poder para pedir cobijo en el municipal y poder, claro está, seguir viviendo el erario popular.
¿Que la pasa al PAN que no reconoce a los que le hicieron daño o de plano no se han dado cuenta del rechazo ciudadano que procuraron?
Estamos a unas horas de los cambios y en el PAN de plano, parece que nada cambiará….

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