No cabe duda, los priistas se ganaron el mote de dinosaurios, no solo por viejos, sino por resistentes.
Su ex dirigente Jesús Rodríguez – como en barata de cambio de temporada- entregó tras negociar con la cúpula gubernamental panista, municipios y diputaciones en el pasado proceso electoral.
Hombre sin duda inteligente y hábil en la implementación de las estrategias de la política dura, Rodríguez logró llegar a un acuerdo con su antes acérrimo enemigo, Francisco Garrido Patrón.
En un acuerdo que permitió al gobernador obtener para el PAN los triunfos más avasalladores en la historia electoral blanquiazul, Rodríguez entregó cual Judas a su partido a cambio de inmunidad por procesos judiciales en puerta por el caso del estacionamiento municipal y otras cositas más.
El PRI así pues, se convirtió en un partido autista, sin crítica ni contestación hacia el gobierno y en un ente dominado por los caprichos de un líder negociado, peleado incluso en contra de su propia dirigencia nacional.
Sin embargo, como todo en la vida, los ciclos se cumplen y las condiciones políticas en Querétaro están cambiando. Hoy como nunca, los panistas están enfrascados en una lucha interna entre dos grandes grupos por el poder y se han olvidado que apenas en el pasado proceso electoral, ganaron por menos de 3 puntos la gubernatura, en lo que era ya una “caída libre” de su entonces candidato Francisco Garrido frente al priista Fernando Ortiz Arana y que tuvo – ¡ mire, quien lo diría ¡- su red de salvación y de triunfo en su hoy más acérrimo rival, Armando Rivera, ya que sus votos permitieron detener esa caída.
Tras un proceso difícil, los priistas parece que ya se pusieron de acuerdo en Querétaro. Si bien no hay promesas de apoyo ente los grupos internos- encabezados por Jesús Rodríguez y José Cazada Rovirosa- si por lo pronto de no agresión, cosa que no sucede en el PAN
Al PRI como a todos, nos queda claro que sería prácticamente imposible que el PAN perdiera la elección de gobernador. Sea quien fuere el candidato de todos sus aspirantes- ¡uuuyyyyy, que mello ¡!!!- el PAN ganaría.
Sin embargo, parece que no sucedería así de sencillo en la capital. Si bien es cierto que todos dicen que la capital es más difícil de perder por “el buen trabajo realizado”, hay un pequeño factor que, aunque no lo crea, podría ser muy importante.
Mire…la elección el próximo año es el 2 de Julio, cierto no??- y que nos pasa generalmente en esa época en Querétaro…??? Pues que llueve y nos inundamos no!!!
¿Qué pasaría si el PRI se pone a trabajar, dejan que el candidato a gobernador sea alguien lindo, de aparador, pero no su mejor candidato y ponen a un candidato joven, experimentado y echado pá delante - ahí está el senador José Calzada- para pelear por la alcaldía, justo en tiempos de caos en la capital???
¿Y si el PRI se olvida del estado y se concentra en la capital, como ya pasó en otros estados como Aguascalientes?
No es que me declare priista ni mucho menos – nomás de recordar los tiempos de Mariano Palacios y sus corruptelas, me da escalofrío- pero si tuviéramos un gobierno de alternancia, podríamos exigir a través del voto ciudadano, mejores gobiernos. Claro que también se corre el riesgo de que gobernador y alcalde negocien y se acabó, pero creo que valdría la pena intentarlo, no creen???
Los candidatos a la alcaldía por el PAN no son, por sus perfiles, los mejores que podríamos querer, así que un buen candidato no azul, podría ponerle sabor a la contienda de julio próximo.
Con todo esto, concluyo pensando que lo que necesitamos son contrapesos para la democracia, cosa que- bueno ya lo sabemos- nadie de los responsables de serlo, ni los partidos, ni el congreso, ni las organizaciones sociales ni la prensa lo han sido…hoy solo el voto ciudadano nos queda…a ver si ahora si hacemos algo

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