
POR: HECTOR PARRA
Columnista invitado
Hoy, 30 de julio, reaparece Manuel González Valle, a través del medio de comunicación impreso que le cobró el “Dos a Uno” (comentan que fueron varios millones de pesos), para tratar de justificar la insolvencia presupuestaria del municipio que gobernó (algunos dicen que fue su hermano Alejandro y su suegra los que gobernaron) poco más de dos años.
El presidente municipal con licencia niega que haya número rojos en la hacienda municipal, cuando que él dejó la administración municipal desde principios de año (¿cómo sabe del faltante?).
Sin embargo se le olvidó un pequeño detalle al presidente municipal con licencia, que su obra magna, el parque Bicentenario, absorbió casi los 900 millones de pesos no presupuestados y que, para solventar el gasto hubo necesidad de echar mano del presupuesto que estaba asignado a otras obras y acciones. ¡Ahí esta el faltante!.
Después del triunfo de José Calzada Rovirosa, ahora resulta que tiene muchos padres y madres que se atribuyen la hazaña electoral. Eso no es lo malo, el sentirse los artífices del logro, no es eso, lo malo es que todos esos progenitores reclaman la paternidad y se sienten merecedores de un espacio en la administración de Pepe, como pago a su inteligencia. Uff. ¿Dónde estaban hace 12 y 6 años esos progenitores que hoy reclaman la paternidad?.
Las administraciones municipales que se excedieron en el gasto y ahora ruegan por apoyos económicos extraordinarios para cumplir compromisos, deben ser ejemplar y severamente sancionados. El gasto público siempre estará subordinado a los programas, estos a los objetivos y metas planteadas y todo ello, a los presupuestos autorizados por el ayuntamiento, órgano de gobierno municipal.
¡Que hubo recortes al presupuesto, debe entonces haber recortes a los programas!. Por lo tanto nunca debe existir faltante alguno en el ejercicio presupuestal en tratándose de administraciones eficientes, mucho menos referente a los emolumentos de los empleados. Conclusión: hay responsables con nombre y apellido del mal ejercicio presupuestal, no debe diluirse la responsabilidad en aras de la justificación de los recortes de las partidas federales. Consecuencia: deben ser procesados y sancionados los responsables de los abusos en el ejercicio presupuestal.
Lucio Fajardo, presidente municipal de Huimilpan, ya empezó a eludir su responsabilidad. Los contralores municipales y entidad superior de fiscalización, están obligados a evitar la impunidad, si lo hacen, serán copartícipes de la corrupción de una mala administración municipal.

2 comentarios:
Que lo investiguen todo lo que sea necesario y que pague si es culpable. Que bueno que este señor no nos va a Gobernar. Seguro ya tenian todo preparado para tapar estos fraudes si ganaban, por eso les urgía.
Gastarse 900 millones en un Parque?, seguramente esto fue por que en las necesidades básicas como Salud tenemos infraestructura de primer mundo.
No Manuel, aquí se acabó tu carrera.
Manuel no tiene vergüenza debería desterrarse del estado y regresar a su tierra de su abuelos a España ya que dejo colgado a muchos que confiaron en el dándole dinero para su campaña.
Así mismo nos dejo un parque que donde se hizo de dinero el y su familia ya no lo queremos en queretaro como a su amigo garrido.
lic. parra lo felicito por este articulo.
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