Cuando el mensajero ocupa más que el mensaje, quiere decir que no estamos poniendo suficiente atención a lo que ocurre o que es más importante juzgar al que denuncia que lo denunciado.
Algo así está pasando con la según “guerra sucia” en el PAN queretano. Más concretamente entre los aspirantes a la candidatura Manuel González Valle y Armando Rivera.
¿O es que acaso estamos viendo la repetición de la misma historia de siempre en donde vale más el desprestigio de un oponente a las ideas y los proyectos de trabajo?
Yo espero que no, pero tampoco debemos satanizar las denuncias sobre gastos excesivos u obras suntuosas y mal hechas. Debemos centrarnos en dos debates que son indispensables para que en Querétaro gane el mejor y no el más sucio.
1.- El escrutinio público: el cómo hacer que las acciones de gobierno se sometan a la crítica y el escrutinio público bajo un análisis serio y no tendencioso. ¿Cómo hacerle para que en los periódicos y en los noticieros no aparezcan en primera plana – como en los viejos tiempos del priismo –la foto de un gobernante en pre-campaña o la sutil – y a veces ni tan sutil- alabanza a la “ sensibilidad, habilidad, inteligencia y garbo” de los gobernantes?.
Así no avanzamos.
¿Y el debate serio de las ideas, de los proyectos de gobierno; del cómo resolver los problemas de seguridad, de narco-menudeo, del transporte público, del agua potable, del desarrollo urbano ?
¿Donde dejamos la memoria colectiva para alabar “los planes de gobierno” que vienen desde otros sexenios y que ahora son “resultado de la sapiencia y el ingenio de nuestros gobernantes en turno?
¿Y la discusión en foros sobre la viabilidad de los pomposamente llamados “megaproyectos” que solo tienen lo mega en el costo y no en la utilidad? ¿ Acaso los colegios de arquitectos, ingenieros, contadores y hasta periodistas no sirven como interlocutores para las acciones de un gobierno que paga para que le aplaudan y desdeña las críticas?
2.- Los políticos serios. Dicen que “para resolver problemas serios, se requiere gente seria”. ¿ Es serio acaso evadir los temas y no tratarlos a fondo?. ¿Porqué no asumir la responsabilidad pública de hablar de la denuncias en vez de darles la vuelta acusando al mensajero? ¿Cómo querer ser serio cuando no se tiene la sensibilidad de la discusión pública de los temas de a de veras, no los de las alabanzas gratuitas?
Si queremos gobernantes que en verdad resuelvan los grandes problemas de Querétaro, debemos empezar por exigirles ahora y no cuando lleguen. No se nos olviden que “serán como son” y si queremos saber cómo será su gobierno, habrá que ver como gobiernan ahora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario